Frágil es el poder cuando el derecho
dicta las razones que imponemos
al inerme retoño que
sabemos
candoroso perfil de nuestro
pecho.
Felino corazón siempre al
acecho,
con endeble coraza blindaremos
y a nuestra guerra solo
alistaremos
Soldados de un ejército
maltrecho.
Al anochecer el arma entregada
y en repliegue fetal, el
enemigo,
el refugio invade acurrucada.
El latido ancestral es el
ombligo
que empodera a la madre
ilusionada
y a la débil invicta ofrece
abrigo.